Home HS HS1 Quienes Somos Contáctenos
Córdoba Capital
Estancias Jesuíticas
Sierras Chicas
Valle de Punilla
Valle de Traslasierras
Región del Noroeste
Valle de Calamuchita
Región de Paravachasca
Región de las Sierras del Sur
Región de Mar Chiquita
Región de Fortines, Lagos y Lagunas
Turismo Alternativo
Turismo Receptivo
Rally ARGENTINA 2005
Galería de Imágenes
 
Restaurantes
Bares
Espectáculos
 
Entrevistas
Personajes Cordobeses
Jardin Florido
Agustín Tosco
Cabeza Colorada
Ciriaco Ortiz
La Papa de Hortensia
La Pelada de la Cañada
Un poco de historia
 

CañadaLA PELADA DE LA CAÑADA

Corría el año 1885, año en que se implantaba la Ley Nacional del Servicio Militar Obligatorio. Además en ese mismo año, Leopoldo Lugones fundaba el primer Centro Socialista.

Siguiendo los acontecimientos ocurridos en ese año, diremos que el viernes 17 de mayo, llegaba al recinto de la legislatura, alrededor de las 14 horas, el triunfante nuevo gobernador a prestar juramento. Tratabase de un joven abogado de 35 años de edad, que ocuparía el sillón que dejaba Don Manuel Estrada. Nos referimos al Doctor José Figueroa Alcorta, que mas tarde seria Presidente de la Nación, quien llevaba como compañero de formula al doctor Ortiz y Herrera.

Por esos tiempos, todavía Córdoba se alumbraba por las noches, con farolitos a gas de carburo de calcio y la ciudad se constituía en una aldea esencialmente religiosa, que se acostaba con murmullos de rezos y se despertaba al tañer de las campanas de sus iglesias.

Se vivía en una época de duendes y fantasmas. La superstición o la credulidad del pueblo, se entremezclaba con creencias esotéricas, donde proliferaban sucedidos y leyendas que corrían en las tertulias familiares llegando esos comentarios a atemorizar las mentes infantiles, hasta en las horas de “las inevitables siestas”, creando duendes y fantasmas, merced al clima propicio de aquella sociedad.

En cada baldío o zanjon la imaginación de aquellos habitantes creaba un fantasma, nos atreveríamos a pensar. Los lugares mas aprensivos por lo sombrío del panorama, solía ser La Cañada, culpable también de las inundaciones traicioneras.
CañadaFue justamente en La Cañada, especialmente en el trayecto desde Las Cinco Esquinas hasta su desembocadura con él rió, que empezó por aquellos años a aparecer un fantasma, que durante largo tiempo provoco el temor de muchos cordobeses, para después convertirse en una leyenda.
Las características de este aparecido, según los comentarios, de los que decían que lo vieron: “Era movediza, tenia una lustrosa pelada, vestía de blanco y crecía y sé encogía con facilidad”. Tratabase de “La Pelada de la Cañada”. De Pronto se aparecía cerca de la Capilla del Niño Dios (que se ubicaba en la intersección de la calle San Juan y La Cañada), como por las inmediaciones de la vieja fabrica de porcelana, por la calle Rioja.

Tal vez aprovechando la fama de “la Pelada de la Cañada” sin dudas, habrían aparecido algunos imitadores. Pero lo cierto es, que entre los asaltados por este fantasma, habría un comerciante "turco" que decía se le había aparecido por la fabrica de porcelana . Lo interesante del caso, era que del susto recibido, no podía bajarse del caballo que montaba, y pretendía por ese inconveniente, hacer la denuncia desde su cabalgadura. Cuentan que el comisario no encontraba la manera de hacerlo descender del animal al denunciante y al preguntarle el “por que de su actitud”, contestole el turco de marras:
>Pasar señur comesario, que la Belada de la Cañada, ha asustado al caballo mío y ahora no dejar bajar al pobre turco...
Preguntando en la oportunidad el Comisario:
>Usted, ¿no se asunto, amigo?
Respondiendo el turco:
>Yo simplemente ensuciar pantalones, señur comisario.

Para terminar de contar esta anécdota, diremos que tiempo después unos soldados del Regimiento 4 de Ingeniería que tenian sus cuarteles precisamente en la vieja fabrica de porcelana entre la calle Rioja y La Cañada, le hicieron una celada al fantasma, no se sabe si fue el autentico, y le dieron una soberana paliza.

 
 
 
 
CopyRight CordobaArgentina.com.ar del Grupo ACINHOFAR - Todos los derechos reservados

Córdoba - Argentina
Powered by Grupo ACINHOFAR